LA PERLA DEL SEPTENTRION

 

Dios me escogió el lugar donde nací,

no pudo escoger mejor lugar para mí.

De todos los lugares de mi nación

me trajo a la Perla del Septentrión.

 

Ciudad bendecida por Dios,

 como mi Matagalpa no hay dos.

Las mujeres de este lugar, bellas son,

dan amor del bueno en la Perla del Septentrión.

 

Todo el que llega, se quiere quedar,

y la ciudad entera le brinda un hogar.

A ese visitante le roban el corazón,

y se une a la Perla del Septentrión.

 

Mi ciudad es una perla de intenso color verde,

Donde el ganado el pasto muerde.

Y el café es su mejor producción,

¡es un paraíso La Perla del Septentrión!