Batalla de La cosecha del café 1988 Nicaragua

 

 

La cosecha del café: batalla esperanzadora de la reconstrucción.

El 1ro. De octubre se abrió, oficialmente, el período de cosecha del café. En esta estructura de país agro exportadora, buena parte de los medicamentos, insumos, materias primas, petróleo, etc.

Son financiadas con divisas que vienen de la venta del café. Es por ello que se lo considera el “grano de oro”, factor decisivo para la reconstrucción y supervivencia del país.

La importancia de este producto determina que se esté organizando un programa de renovación cafetalera que afectará a 13,500 manzanas y que durará 5 años. Para 1988 esta renovación permitirá aumentar la producción en unos 300,000 quintales anuales.

Este proyecto gigantesco, significará un aumento de 10,700 puestos de trabajo en el auge productivo y permitirá recibir divisas adicionales que significarán 33 millones de dólares.

El costo del plan significará 416 millones de córdobas que correrán por cuenta del estado y que serán entregados tanto a productores privados como estatales.

El café, que es vendido a 23 países distintos entre ellos los principales: EEUU, Alemania Federal, Argelia, Holanda, Francia, Bélgica, URSS etc.- es producido por 25,000 productores de los cuales el 70% pertenecen al sector privado.

La cosecha calculada para este año, será de 1.2 millones de quintales contra 1.4 millones de quintales de la pasada.

Este descenso está determinado por la prolongada sequía que afectó a la planta, la plaga de la roya, la acción descapitalizadora de algunos empresarios que no dieron buen mantenimiento a sus cafetales y la acción militar de la contrarrevolución.

Parte de la producción se situa en zonas cercanas a la frontera hondureña, donde será imposible recolectar la cosecha. Se calcula que por este efecto se perderán alrededor de 145,000 quintales de café.

Para recolectar la actual cosecha se necesitarán unos 70,000 cortadores, 50,000 cortadores trabajadores agrícolas tradicionalmente dedicados a esta tarea ya están asegurados. El resto -20,000 casi el 30% del total se conformará con el aporte voluntario de hombres, mujeres y jóvenes coordinados por las organizaciones de masas AMNLAE, Juventud Sandinista, etc. De esos 20,000 ya hay 8,500 seguros que empezarán pronto el trabajo.

La formación de Batallones de la Producción así como la aprobación de una nueva ley laboral con estímulos y mejoras a nivel de alimentación y vivienda de los trabajadores están entre las medidas de emergencia tomadas por el gobierno para levantar la cosecha.

Al margen del café que se pierde por estar ya en zona de guerra, otra buena cantidad montañas de Jinotega y Matagalpa se cosechará en zonas infectadas por los grupos anti nicaragüenses.

Es sabido que ya hay directrices de estos grupos de boicotear y obstaculizar lo más posible la cosecha, intentando con eso desestabilizar la entrada de divisas y agudizar, por ende, la crisis económica del país.

Ante estos desafíos, la cosecha del café, como todas las tareas de reconstrucción en Nicaragua, se considera una batalla abierta: un reto cotidiano que ha comenzado el 1ro.

De octubre y que terminará con el último grano de oro que se cosechará en diciembre. Momento en que posiblemente, otra batalla no menos importante, la del algodón, exigirá nuevos esfuerzos de este pueblo, que sin resignarse por el acoso, por el bloqueo, por el aislamiento, por las agresiones sofisticadas e incluso por las posibilidades de intervención más directa de parte de Estados Unidos sigue construyendo día a día, mes a mes, su presente de sudor y esperanza.